Empecé el 2007, casi muriéndome, viendo mi imagen reflejada en un espejo.
Entre campanadas y uvas, unas risas, una tos: me atraganté.
Mis aspavientos, en la alegría del momento, sólo provocaban más risas, así que fui a despedirme de mí misma al baño. Un certero golpe de picaporte en mi espalda expulsó la uva y me hizo renacer.
¡Respiro! Soy otra.
Cogí el coche que antes siempre había tenido miedo de conducir y salí a la carretera. Al incorporarme a la nacional quedé cegada por un resplandor. Enfrente, un conductor loco circulaba en contra dirección.
No pude reaccionar a tiempo…
Ahora estoy dentro y fuera de mí. No puedo reaccionar al dolor. No puedo responder a las voces que me acompañan ni agradecer el cariño. No puedo.
Estoy en coma... Me siento como en punto y aparte.
No sé qué día es. Ni qué mes.
Me gusta recibir tu visita y que me hables, aunque yo no te conteste.
Ya te has hecho amigo de los otros acompañantes del hospital.
Somos una piña: puedo oíros y puedo sentir, aunque permanezco inmóvil. Os oigo hablar del frío, que ha llegado tarde este año y de la gran sequía que se avecina. Me he sentido triste con un atentado en la T-4 de Barajas ¡cuánto dolor!
Echo de menos la música. ¡A menudo nos poníamos música y qué bien lo pasábamos bailando en la cocina!
A veces, me sacas al sol en un carrito ¡qué delicia! Al jardín puedes llevar la radio. Sirve para acallar tus silencios. Así he sabido que nos acecha un gran cambio climático, que se ha perdido una niñita inglesa, que Alonso no ganó finalmente, aunque te reíste y lo celebraste como si hubiera ganado, que el Madrid ha ganado la liga, ... indefensos”nascituri” triturados…
Al anochecer, las enfermeras de rehabilitación canturrean alegres. ¿No se cansan nunca?
Hoy has traído a los niños y me habéis llevado al sol, “tapadita con una manta porque ya hace frío”…Me sorprendéis: si el AVE llega a Barcelona, pediréis un permiso para llevarme de viaje. ¡Os quiero tanto!
A lo lejos suena Enya. Una lágrima resbala por mi cara, no es el sol… ¡Me habéis despertado!
Entre campanadas y uvas, unas risas, una tos: me atraganté.
Mis aspavientos, en la alegría del momento, sólo provocaban más risas, así que fui a despedirme de mí misma al baño. Un certero golpe de picaporte en mi espalda expulsó la uva y me hizo renacer.
¡Respiro! Soy otra.
Cogí el coche que antes siempre había tenido miedo de conducir y salí a la carretera. Al incorporarme a la nacional quedé cegada por un resplandor. Enfrente, un conductor loco circulaba en contra dirección.
No pude reaccionar a tiempo…
Ahora estoy dentro y fuera de mí. No puedo reaccionar al dolor. No puedo responder a las voces que me acompañan ni agradecer el cariño. No puedo.
Estoy en coma... Me siento como en punto y aparte.
No sé qué día es. Ni qué mes.
Me gusta recibir tu visita y que me hables, aunque yo no te conteste.
Ya te has hecho amigo de los otros acompañantes del hospital.
Somos una piña: puedo oíros y puedo sentir, aunque permanezco inmóvil. Os oigo hablar del frío, que ha llegado tarde este año y de la gran sequía que se avecina. Me he sentido triste con un atentado en la T-4 de Barajas ¡cuánto dolor!
Echo de menos la música. ¡A menudo nos poníamos música y qué bien lo pasábamos bailando en la cocina!
A veces, me sacas al sol en un carrito ¡qué delicia! Al jardín puedes llevar la radio. Sirve para acallar tus silencios. Así he sabido que nos acecha un gran cambio climático, que se ha perdido una niñita inglesa, que Alonso no ganó finalmente, aunque te reíste y lo celebraste como si hubiera ganado, que el Madrid ha ganado la liga, ... indefensos”nascituri” triturados…
Al anochecer, las enfermeras de rehabilitación canturrean alegres. ¿No se cansan nunca?
Hoy has traído a los niños y me habéis llevado al sol, “tapadita con una manta porque ya hace frío”…Me sorprendéis: si el AVE llega a Barcelona, pediréis un permiso para llevarme de viaje. ¡Os quiero tanto!
A lo lejos suena Enya. Una lágrima resbala por mi cara, no es el sol… ¡Me habéis despertado!




12 comentarios:
Chus, qué manera de inaugurar tu blog, chica!! Enhorabuena. Me ha encantado tu cuento. Por descontado que tienes mi voto. Y ya me tienes también como lectora asidua, ¡no lo dejes!
Un beso fuerte.
Pero... que nivel, Chus!
Felicidades por el post, y bienvenida al mundo maravilloso de blogs.
Me alegro de que te hayas animado Chus! Muy triste pero muy bonito el relato. :)
Hoy he vuelto a releer tu escrito, ahora ya corregido con puntos y comas...
Y me gusta todavía más :D
Un besoooooo!!!!!!!!
itaP
Gloria, gracias por tu primer comentario, en realidad eres como "el primer gusanito que picó a la manzana".
Marek me pusiste un reto... pero creo que aún así seguiré okupando un poquito tu blog con mis comentarios.
Silvia,sin conocerte es como si te conociera ya de tanto como te sigo(y defiendo tus posturas,a veces):Me sorprendiste animándome a escribir desde el blog de MF!
Pati,gracias.Nos vemos cenando en casa.
Maime, que cuando se hace pop ya no hay stop! espero ansiosa tu siguiente actualización. ;)
El viernes lo leí y te voté. Hoy te escribo un comentario, breve pero intenso: ¡Felicidades! Es una buena excusa para empezar. Ahora, por favor, que tenga continuidad.
Gracias Meylo y NachoRoca por vuestros mensajes.Me animan a seguir,seguro que habrá más posts. Un abrazo.
Hola Chus,
Me ha encantado tu relato, me declaro seguidor incondicional de tus escritos, te he votado dos veces, aunque solo cuenta una.
Es la primera vez que me dirijo a este blog y espero seguir viendo creaciones tuyas.
Pasa un buen fin de año....
colotordoc, ¡ciasgra por tus mosniá!
eiiiiiiiii
na chus un saludo XD
besoooos
koke
Gracias Coke, me dejas sorprendida y contenta con tu visita en mi primer post,un abrazo
Publicar un comentario en la entrada