-A veces las cosas no se ven claras... a causa de una insignificante mota de polvo en los ojos.-
..."Y ahora estoy aquí tumbada en la hamaca, notando más fuerte que nunca el latido de mi corazón, sintiendo sobre mi cuerpo el calor del sol mientras me rodea la incesante canción de los pájaros y el sonido de mil insectos.
Y mis pies descalzos, todavía fríos, después de haber caminado sobre la hierba mojada...
Y lo sé, lo sé con absoluta certeza: ¡Él me quiere!"
..."Y ahora estoy aquí tumbada en la hamaca, notando más fuerte que nunca el latido de mi corazón, sintiendo sobre mi cuerpo el calor del sol mientras me rodea la incesante canción de los pájaros y el sonido de mil insectos.
Y mis pies descalzos, todavía fríos, después de haber caminado sobre la hierba mojada...
Y lo sé, lo sé con absoluta certeza: ¡Él me quiere!"
..."Y ahora estoy aquí tumbada en la hamaca, notando más fuerte que nunca el latido de mi corazón, sintiendo sobre mi cuerpo el calor del sol mientras me rodea la incesante canción de los pájaros y el sonido de mil insectos.
Y mis pies descalzos, todavía fríos, después de haber caminado sobre la hierba mojada...
Y lo sé, lo sé con absoluta certeza: ¡Él NO me quiere!"
Y mis pies descalzos, todavía fríos, después de haber caminado sobre la hierba mojada...
Y lo sé, lo sé con absoluta certeza: ¡Él NO me quiere!"
Para pensar...
Este ejercicio* no está escrito para "adivinar" un color, sino para "sentir" subjetivamente el color...
La diferencia entre estos dos textos es el NO, palabra cortísima que se ha posado en el texto, casi sin darnos cuenta, como si fuera una pequeña mota de polvo en los ojos, y que, en este caso, lo transforma todo en algo molesto y doloroso... ¿o maravilloso y liberador?
El sentido de todo lo demás no importa...pero una simple palabra puede transformarlo y convertir, por ejemplo, lo placentero en desagradable y viceversa, variando "su color".
¡Cuánto pueden cambiar las cosas cuando se miran con pequeñas partículas, transparentes o de color indefinido como el polvo, escociendo en los ojos!...
Para pensar otra vez:
Imaginad que la narradora de esta historia, e incluso las protagonistas, fueran ciegas: desaparecería entonces toda intención de color en el texto porque nunca lo han visto y es entonces, gracias a las distintas sensaciones que se pueden experimentar al leerlo, cuando cada persona le imprime o adjudica de forma individual un color...¡SU color!
¿No creéis?
* El 4ª ejercicio consiste en escribir un ejercicio "en clave de color".
Rolalola nos propone "fabricar" un color, de acuerdo a la atmósfera creada en nuestros relatos:
"Lo ideal sería nombrar el color seleccionado lo menos posible, disponerse a hacer un cruce sinestésico sin remitir directamente al mismo. Esto es “armar” un color a través de objetos, situaciones, espacios"
Este ejercicio* no está escrito para "adivinar" un color, sino para "sentir" subjetivamente el color...
La diferencia entre estos dos textos es el NO, palabra cortísima que se ha posado en el texto, casi sin darnos cuenta, como si fuera una pequeña mota de polvo en los ojos, y que, en este caso, lo transforma todo en algo molesto y doloroso... ¿o maravilloso y liberador?
El sentido de todo lo demás no importa...pero una simple palabra puede transformarlo y convertir, por ejemplo, lo placentero en desagradable y viceversa, variando "su color".
¡Cuánto pueden cambiar las cosas cuando se miran con pequeñas partículas, transparentes o de color indefinido como el polvo, escociendo en los ojos!...
Para pensar otra vez:
Imaginad que la narradora de esta historia, e incluso las protagonistas, fueran ciegas: desaparecería entonces toda intención de color en el texto porque nunca lo han visto y es entonces, gracias a las distintas sensaciones que se pueden experimentar al leerlo, cuando cada persona le imprime o adjudica de forma individual un color...¡SU color!
¿No creéis?
* El 4ª ejercicio consiste en escribir un ejercicio "en clave de color".
Rolalola nos propone "fabricar" un color, de acuerdo a la atmósfera creada en nuestros relatos:
"Lo ideal sería nombrar el color seleccionado lo menos posible, disponerse a hacer un cruce sinestésico sin remitir directamente al mismo. Esto es “armar” un color a través de objetos, situaciones, espacios"





